El Dragón de Prometeo

viernes, 12 de enero de 2018

DIEZ MITOS Y VERDADES SOBRE EL ATEÍSMO - SAM HARRIS

1. Los ateos creen que la vida no tiene sentido.

Por el contrario, la gente religiosa suele quejarse de que la vida no tiene sentido e imaginan que solo pueden ser redimidos por la promesa de felicidad eterna más allá de la tumba. Los ateos tienden a ser bastante seguros de que la vida es preciosa. A la vida se imbuye de significado viviéndola plenamente. Las relaciones con aquellos que amamos son significativas ahora, no necesitan ser eternas para eso. Los ateos tienden a encontrar este miedo como una insignificancia… bueno… sin significado.

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2. El ateísmo es responsable por los más grandes crímenes de la historia.

La gente de fe suele afirmar que los crímenes de Hitler, Stalin, Mao y Pol Pot fueron el producto inevitable de la no creencia. El problema con el fascismo y el comunismo, sin embargo, no es que sean muy críticos de la religión; el problema es que son demasiado parecidos a la religión. Tales regimenes son intrínsecamente dogmáticos y generalmente hacen surgir cultos a la personalidad indistinguibles de los cultos a los héroes religiosos.

Auschwitz, el GULAG y los campos de la muerte no son ejemplos de lo que pasa cuando los humanos rechazan el dogma religioso; son ejemplos de los estragos que causan los dogmas políticos, raciales y nacionalistas.

No hay sociedades en la historia humana que hayan sufrido porque su pueblo se haya vuelto demasiado razonable.


3. El ateísmo es dogmático.

Judíos, Cristianos y Musulmanes afirman que sus escrituras son tan proféticas de las necesidades humanas que solo pudieron haber sido escritas bajo la dirección de una deidad omnisciente.

Un ateo es simplemente una persona que ha considerado esta afirmación, leído las escrituras y encontrado las afirmaciones ridículas. No es necesario tener fe en algo, o ser de alguna manera dogmático para rechazar creencias religiosas injustificadas. Como el historiador Stephen Henry Roberts (1901- 1971) dijo en una ocasión: “ Te reto a que ambos somos ateos. Solamente que yo creo en un dios menos que tú. Cuando entiendas porque desestimaste los otros posibles dioses, entenderás por qué desestimo al tuyo”.


4. Los ateos creen que todo en el universo surgió por azar.

Nadie sabe por qué el universo existió. En efecto, no está enteramente claro que podamos hablar coherentemente acerca del “comienzo” o de la “creación” del universo, estas ideas invocan el concepto de tiempo y aquí hablamos del origen del espacio-tiempo en sí mismo.

La idea que los ateos creen que todo fue creado al azar es también utilizada regularmente como crítica a la evolución darwinista. Como explica Richard Dawkins en su maravilloso libro “El espejismo de Dios”, “esto representa una absoluta mala interpretación de la teoría evolucionista.” Aunque no sabemos precisamente como la química temprana de la tierra engendró la biología, sabemos que la diversidad y la complejidad que vemos en el mundo viviente no es un producto del mero azar. La evolución es una combinación de mutación aleatoria y selección natural. Darwin utilizó la frase “selección natural” por analogía con “selección artificial”, utilizada por los criadores de animales. En ambos casos,  la selección ejerce un efecto altamente no aleatorio en el desarrollo de cualquier especie.


5. El ateísmo no tiene conexión con la ciencia.

Aunque es posible ser un científico y creer en Dios (como algunos científicos parecen decir), no hay dudas de que un involucramiento con el pensamiento científico tiende a erosionar antes que a apuntalar la fe religiosa. Si tomamos a USA como ejemplo: la mayoría de las encuestas hechas al público en general muestra un 90% de creencia en algún Dios personal; sin embargo el 93% de los miembros de la Academia Nacional de Ciencias no es creyente. Esto sugiere hay pocos modos de pensar menos adecuados a la fe religiosa que el pensamiento científico.


6. Los ateos son arrogantes.

Cuando los científicos no saben algo- como porqué el universo empezó o como se formó la primera molécula auto-replicante – lo admiten. Pretender que se sabe cosas que en realidad no se saben implica una enorme negativa para la ciencia. Y sin embargo es la sangre que da vida de las religiones basadas en la fe. Una de las monumentales ironías del discurso religioso se ve en la frecuencia con que la gente de fe se auto alaban por su humildad, mientras afirman conocer hechos acerca de la cosmología, la química y la biología que ningún científico conoce. Cuando consideran cuestiones acerca de la naturaleza del cosmos y nuestro lugar en él, los ateos tienden a basar sus opiniones en la ciencia. Esto no es arrogancia; es honestidad intelectual.


7. Los ateos son cerrados a la experiencia espiritual.

No hay nada que impida a un ateo experimentar el amor, el éxtasis, arrobamiento y sobrecogimiento; los ateos pueden dar valor a estas experiencias y buscarlas regularmente. Lo que los ateos no suelen hacer es hacer injustificadas (e injustificables) afirmaciones acerca de la realidad basados en esas experiencias. No hay dudas de que algunos Cristianos han transformado para mejor su vida leyendo la  Biblia y rezando a Jesús.

¿Qué prueba esto?

Prueba que ciertas disciplinas de atención y códigos de conducta pueden tener un profundo efecto en la mente humana. ¿Sugieren estas experiencias que Jesús es el único salvador de la humanidad? Ni remotamente, porque Hindúes, Budistas, Musulmanes e incluso ateos tienen experiencias similares.

No hay en efecto ningún Cristiano en la tierra que sepa si Jesús usaba barba más que si nació de una virgen o que si se levantó de entre los muertos. Estas simplemente no son la clase de cosas que una experiencia espiritual pueda autenticar.


8. Los ateos creen que no hay nada más allá de la vida y el entendimiento humanos.

Los ateos son libres de admitir los límites del entendimiento humano de una manera en que los religiosos no pueden. Es obvio que no entendemos del todo el universo; pero es aún más obvio que ni la Biblia, ni el Corán reflejan un mejor entendimiento de él.

No sabemos si habrá vida compleja en algún otro lugar del cosmos, pero podría. Si la hubiera, tales seres podrían haber desarrollado un entendimiento de las leyes naturales que excedan vastamente a las nuestras. Los ateos pueden hacer esas suposiciones, incluso pueden admitir que si existieran brillantes extraterrestres, los contenidos de la Biblia y el Corán serían aún menos impresionantes que lo que son para los humanos ateos.

Desde el punto de vista ateo, las religiones del mundo trivializan completamente la belleza real de la inmensidad del universo. Nadie debe aceptar algo que no tenga suficiente evidencia para aceptar tal observación.


9. Los ateos ignoran el hecho de que la religión es extremadamente beneficiosa para la sociedad.

Aquellos que enfatizan los buenos efectos de la religión parecen nunca percibir que tales efectos fallan en demostrar la verdad de cualquier doctrina religiosa. Es por eso que tenemos términos como “pensamiento deseoso” y  “auto-decepción”. Hay una profunda diferencia entre un espejismo consolador y la verdad.

En cualquier caso, los buenos efectos de la religión pueden ser discutidos. En la mayoría de los casos, parece que la religión da a la gente malas razones para comportarse bien, cuando hay buenas razones disponibles. Pregúntese a sí mismo, si qué cosa es más moral, ayudar a los pobres preocupados por su sufrimiento, o hacerlo así porque el creador del universo desea que lo haga, que lo recompensará por hacerlo o lo castigará si así no lo hiciere.


10. El ateísmo no provee bases para la moralidad.

Si una persona aún no comprendió que la crueldad está mal, ciertamente no descubrirá eso leyendo la Biblia o el Corán, esos libros desbordan de crueldad humana y divina.

No obtenemos moralidad de la religión. Nosotros decidimos qué es bueno en nuestros buenos libros recurriendo a las intuiciones morales que, en cierto nivel, están impresos en nosotros, y que han sido refinados por miles de años de pensar acerca de las causas y posibilidades de la felicidad humana.

Hemos hecho un considerable progreso moral a través de los años y no lo hicimos leyendo la Biblia o el Corán más atentamente. Ambos libros condonan la práctica de la esclavitud, mientras todo humano civilizado reconoce que la esclavitud es una abominación. Cualquier cosa que sea buena en un escrito (como la regla dorada) puede ser valorada por su sabiduría ética sin que debamos creer que nos fue traída por el creador del universo.


viernes, 5 de enero de 2018

VAMOS A BESARLE EL CULO A HANK

Esta mañana llegó a mi puerta una pareja bien vestida y bien peinada. El hombre habló primero:

-Juan: Hola, yo soy Juan y esta es María.

-María: Hola, estamos aquí para invitarte a besarle el culo a Hank con nosotros.

-Yo: ¿Cómo? ¿De qué estás hablando? ¿Quién es Hank? ¿Y por qué tendría que querer besar su culo?

-Juan: Si tú besas el culo de Hank, te da un millón de dolares; y si no lo haces, te cubre de mierda.
-Yo: ¿Cómo? ¿Es que es alguna clase de extraño pervertido?

 Juan: Hank es un multibillionario filántropo. Hank construyó este pueblo. Hank posee este pueblo. Él puede hacer lo que quiera, y lo que quiere hacer es darte un millón de dolares, pero no puede si tú no besas su culo.

-Yo: Eso no parece tener mucho sentido. ¿Por qué...

-María: ¿Quién eres tú para cuestionar los deseos de Hank? ¿Es que no quieres el millón de dolares? ¿Es demasiado un pequeño beso en el culo?
-Yo: Bueno quizás, si es legítimo, pero...

-Juan: Entoces vamos a besar el culo de Hank.
-Yo: ¿Besan el culo de Hank frecuentemente?

-María: Oh si, continuamente.

-Yo: ¿Y les ha dado el millón de dolares?

-Juan: Bien, aún no. No se puede recibir el dinero hasta que te marchas del pueblo.

-Yo: Entonces, ¿Por qué no se marchan del pueblo y reciben el millón de dolares?

-María: No puedes marcharte del pueblo hasta que Hank te lo diga, o de lo contrario no recibes el dinero y él te cubre de mierda.

-Yo: ¿Conocen a alguien que haya besado el culo de Hank, se haya marchado y que después haya regresado con el dinero?

-Juan: Mi madre le besó el culo a Hank durante años. Ella se marchó el año pasado y estoy seguro que tiene el dinero.

-Yo: ¿Has hablado con ella desde entonces?

-Juan: Por supuesto que no, Hank no lo permite.

-Yo: Entoces ¿cómo sabes que tiene el dinero si no has hablado con nadie que lo haya recibido?

-María: Bueno, antes que abandones quiero darte una pequeña muestra. Tal vez tengas un accidente, tal vez ganes un pequeño premio en la lotería, tal vez encuentres un billete de veinte dolares en la calle.

-Yo: ¿Y qué tiene eso que ver con Hank?

-Juan: Hank tiene ciertas "conexiones"

-Yo: Lo siento, pero esto suena como si fuera un extraño videojuego.

-Juan: Pero es un millón de dólares, ¿puedes realmente arriesgarte? Y recuerda, si no le besas el culo te cubre de mierda.

-Yo: Tal vez si pudiera verle, hablar con él, tener detalles sobre él..
-María: Nadie ve a Hank, nadie habla con él.

-Yo: ¿Entonces cómo le besan el culo?

-Juan: En ocasiones únicamente le mandamos un beso y pensamos en su culo. Otras veces besamos el culo de Karl y él se lo transmite.

-Yo: ¿Quién es Karl?

-María: Un amigo nuestro. Él es quien nos ha hablado sobre besar el culo de Hank. Todo lo que tenemos que hacer es invitarlo a comer de vez en cuando.

-Yo: ¿Y usteden creen en sus palabras cuando ha dicho que existe un Hank, que Hank quiere que le beses el culo y que te recompensará?

-Juan: ¡Oh no! Karl tiene una carta de Hank de hace mucho tiempo donde lo explica todo. Aquí tienes una copia para tí, míralo por ti mismo:




DEL ESCRITORIO DE KARL

- Besa el culo de Hank y el te dará un millón de dolares cuando te marches del pueblo.
- Bebe con moderación
- Cubre de mierda a quellos que no sean como tú.
- Come bien.
- Hank dictó esta carta el mismo.
- La luna está echa de queso verde.
- Todo lo que dice Hank es cierto.
- Lávate las manos despúes de ir al baño.
- No uses alcohol.
- Come tus salchichas en bollos, sin condimentos.

 -Yo: Esto está escrito en papel con el membrete de Karl

-María: Hank no tiene papel.

-Yo: Tengo la impresión que si lo comparamos encontraremos que esta es la letra de Karl.

-Juan: Por supuesto, pero Hank lo dictó.

-Yo: ¿Pensaba que decían que nadie puede ver a Hank?

-María: No ahora, pero hace tiempo hubo a algunas personas.

-Yo: Pensaba que decían que era un filántropo. ¿Qué tipo de filántropo cubre de mierda a la gente sólo por que sean diferentes?

-María: Eso es lo que Hank quiere, y Hank siempre está en lo cierto.

-Yo: ¿De dónde has sacado eso?

-María: El punto 7 dice que: "Todo lo que dice Hank es cierto" ¡Esto es suficiente para mi!

-Yo: Quizás su amigo Karl hizo las normas él mismo.

-Juan: ¡Imposible! el punto 5 dice: "Hank dictó esta carta el mismo". Al mismo tiempo, el punto 2 dice "Usa el alcohol con moderación" el punto 4 dice "Come bien" y el punto 8 dice "Lávate las manos despúes de ir al baño". Todo el mundo sabe que esto es cierto, por lo tanto, todo lo demás debe ser cierto también.

-Yo: Pero el punto 9 dice "No uses alcohol" lo cual entra en conflicto con el punto 2, y el 6 dice "La luna está echa de queso verde" lo cual no es cierto.

-Juan: No existe contradicción entre los puntos 2 y 9, el segundo simplemente clarifica el primero. Y por lo que respecta al 6, tú nunca has estado en la luna, por lo que no puedes hablar con seguridad.

-Yo: Los científicos tienen claramente establecido que la Luna esta echa de roca...

-María: Pero ellos no saben si la roca viene de la Tierra, o del espacio exterior, por lo que puede ser fácilmente queso verde.

-Yo: Realmente no soy un experto, pero pienso que la teoría de que la Luna fue "capturada" por la Tierra ha sido descartada. Por otra parte, no saber de donde viene la roca no la convierte en queso.

-Juan: ¡Ajá! Acabas de admitir que los científicos cometen errores. ¡Pero nosotros sabemos que lo que dice Hank es cierto!

-Yo: ¿Lo sabemos?

-María: Por supuesto, el punto 5 lo dice.

-Yo: Están diciendo que Hank siempre está en lo cierto por que la lista lo dice, la lista es cierta por que Hank la ha dictado, y sabemos que Hank la ha dictado por que la lista lo dice. Esta lógica circular no se diferencia en nada de decir que Hank es verdad por que lo dice Hank.

-Juan: ¡Ya lo está comprendiendo! es reconfortante ver que alguien se está acercando a la forma de pensar de Hank.

-Yo: Pero... oh, no te preocupes. ¿Cáal es el problema con las salchichas?   (María se sonrroja)

-Juan: Las salchichas en bollos, sin condimentos. Esta es la forma de Hank. Cualquier otra forma es incorrecta.

-Yo: ¿Qué ocurre si no tengo un bollo?

-Juan: No hay bollo, no hay salchicha. Una salchicha sin bollo es incorrecto.

-Yo: ¿Sin salsa? ¿Sin mostaza?

-María: (asombrada) Parece irremediablemente condenado.

-Juan: (Gritando) ¡No hay ninguna ambiguedad en su lenguaje! ¡Cualquier tipo de condimentos están prohibidos!

-Yo: Entonces de una enorme pila de chucrut con algunas salchicas pinchadas en ella ni hablamos ¿no?

-María: (Se pone los dedos en los oidos) No te estoy oyendo, nana nana nana.

-Juan: (con cara de aversión) ¡Eso es repugnante! No sé que clase de demonio comería eso...

-Yo: ¡Hank! el come eso todo el tiempo.   (María palidece)

-Juan: (cogiendo a María) Bueno, si yo hubiera sabido que eras uno de esos no habría perdido mi tiempo. Cuando Hank te cubra de mierda yo estaré allí, contando mi dinero y burlándome. Yo besaré el culo de Hank por tí. Tú, comedor de salchichas sin bollo y devorador de chucrut.

(Al decir esto, Juan arrastró a María al coche que le esperaba y arrancó a toda velocidad.)

El Mito del Peso del Alma


¡El alma existe y pesa 21 gramos!






Imagen relacionadaSeguramente lo han escuchado alguna vez. Bien, hoy en Soy Ateo y Qué, vamos a hablar sobre de ello. Dicen que todos perdemos 21 gramos en el momento exacto de nuestra muerte.

La historia viene de un estudio “científico” realizado por el Doctor en Medicina Duncan MacDougall, de Haverhill, Massachussets, en el año de 1901, y cuyos resultados publicó en marzo de 1907 en  el Journal of the American Society for Psychical Research y el Journal American Mediciney para el público en general en el New York Times. Partió de la idea de que si las funciones psíquicas continúan existiendo como una personalidad o individualidad separada después de la muerte del cuerpo y el cerebro, entonces tal individualidad sólo puede existir como un cuerpo ocupante de espacio.

Y como tal, debería tener una cierta masa, que al desprenderse del cuerpo, pueda notarse una diferencia de peso en el cuerpo. Para su estudio utilizó solamernte a seis pacientes terminales: cuatro eran tuberculosos, uno tenía un coma diabético, y del sexto –curiosamente- no da datos. Los pacientes fueron colocados en camillas que estaban sobre balanzas de comparación, las que hay que poner lo que uno quiere pesar de un lado, y del otro "pesitas" que se sabe cuánto pesan.

Durante el período de tiempo que pasó hasta la muerte de cada uno, el doctor fue ajustando la cantidad de "pesitas". Hay que tener en cuenta que del cuerpo se evapora agua mediante la transpiración y la respiración, que los pacientes tal vez orinaron o defecaron, que bebieron o se alimentaron, y que hasta el más mínimo movimiento de los mismos modifica el equilibrio de la balanza.   

Los resultados fueron los siguientes para cada uno de los moribundos:  

1. "De repente, y coincidiendo con el momento de la muerte, el peso disminuyó en 3 cuartos de onza (21,3 gramos)."

2. "El peso perdido resultó ser media onza, luego un rato mi colega determinó que el corazón se había detenido. Me fijé de nuevo y la pérdida era de una onza y media y 50 granos (45,8 gramos)"

3. "Mi tercer caso mostró una pérdida de media onza, coincidente con la muerte, y una pérdida de otra onza algunos minutos después (un total de 42,65 gramos)" (evidentemente este paciente tenía dos personalidades cuyas almas se fueron en momentos diferentes)   

4. "En el cuarto caso, desgraciadamente las escalas no fueron bien ajustadas, y hubo interferencia por parte de personas que se oponían a nuestro trabajo... Lamento que esta prueba no haya dado resultados."

5. "En el quinto caso la aguja de la balanza se inclinó mostrando una pérdida de tres octavos de onza (10,6 gramos), pero luego volvió a su posición inicial, donde se mantuvo 15 minutos a pesar de quitar las pesitas " (en este caso, podemos apreciar que el alma se resistía a irse del tuberculoso cuerpo)
6. "Mi sexto paciente murió justo cinco minutos después de colocarlo sobre la balanza, mientras estaba ajustando la aguja medidora, así que no sirve el dato."

MacDougall también realizó un experimento control, envenenado a 15 perros (el muy desgraciado) y pesándolos en el momento de su muerte, del cual obtuvo resultados negativos (los perros no tienen alma) Al menos declaró que le daba lástima no haber podido conseguir perros moribundos.
Si bien se "registró" una pérdida de peso en algunos pacientes, no tiene sentido ni siquiera buscar una explicación, ya que el experimento está lleno de fallas por donde se lo mire:   


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1. No se describen con precisión los métodos de medición utilizados.

2. La muestra es DEMASIADO pequeña, sólo se obtuvieron datos de 4 de los 6 pacientes, lo cual equivaldría a afirmar que todas las personas del mundo miden entre 1.60 y 1.70 porque esa es la estatura de los que tenemos a la mano para estudiarlos.

3. No se utiliza un criterio claro para definir el momento de la muerte, al paciente número 2, se le auscultó (oyó) el corazón luego de un rato de la pérdida de peso de la balanza. También se observa cierta flexibilidad respecto a que acepta como positivo un resultado en donde la pérdida de peso es instantánea y otro donde se produce luego de quince minutos.

4. No se puede confiar ni siquiera en cómo se realizaron las mediciones, ya que en una parte del artículo MacDougall afirma que las balanzas tienen una precisión de dos décimas de onza (5,68 gramos) y luego afirma en un caso haber obtenido una precisión de 50 granos (3,2 gramos) lo cual es parecido a medir algo con una regla cuya marca más pequeña son los milímetros, y afirmar que algo mide 3 centímetros con 4,7 milímetros.

Algunos dicen que ese peso pudiera ser debido a que cuándo la persona muere exhala todo el aire contenido en su cuerpo, mientras que otros dicen que es porque al morir los esfínteres se relajan. Pero esto es fácilmente descartado, ya que los gases no pesan tanto.

Los resultados de MacDougall  nunca han sido reproducidos, y son generalmente considerados ya sea como sin sentido o sin ningún mérito científico verdadero. Sin embargo, el mito según la cual el alma humana pesa 21 gramos se ha convertido en una “leyenda urbana” en la conciencia pública.

DIEZ MITOS Y VERDADES SOBRE EL ATEÍSMO - SAM HARRIS

1. Los ateos creen que la vida no tiene sentido . Por el contrario, la gente religiosa suele quejarse de que la vida no tiene sentid...